Su función principal radica en planificar, organizar, coordinar y supervisar los procesos académicos, garantizando el cumplimiento de la normativa institucional vigente, así como la correcta ejecución de actividades como la programación de asignaturas, control de registros académicos, elaboración de actas, y seguimiento del desempeño docente. Asimismo, asegura la calidad y transparencia en la gestión de la información académica, contribuyendo a la mejora continua de los procesos formativos.